
Un año más, al acercarse la fiesta de san José, queremos hacerles llegar a través de la publicación diocesana, la realidad de
nuestro Seminario, corazón de la diócesis, comunidad de vida y alegría. El sencillo testimonio de cada uno de nuestros
seminaristas mayores, que ofrecemos en estas páginas, rezuma alegría, pasión y ganas de entregarse al servicio del Evangelio, a pesar de las no pocas dificultades que siempre encontramos en el camino. A su vez el testimonio del
Seminario en familia nos pone delante la alegría de estos muchachos que se plantean en serio la vida, buscando con sinceridad lo que Dios quiere de ellos. Esperamos que todos estos testimonios alienten en las comunidades de nuestra diócesis un sentimiento de esperanza y alegría, así como una honda preocupación por el seminario que se traduzca, en primer lugar, en oración por cada uno de los seminaristas, por su perseverancia y su docilidad a la voluntad de Dios, y también para que el Señor suscite vocaciones en esta tierra y en esta hora, que sigan llevando el evangelio de la alegría a todos.